El amor enamorado

El libro El Amor Enamorado fue escrito por Félix Lope de Vega Carpio

Sinopsis del libroSe pone en escena un tema muy tratado en la gran cantidad de obras del dramaturgo: la fidelidad en el amor, el amor imposible, acotado por la distinta clase social de lo enamorados, por los intereses y sin embargo la resistencia a todo frente al profundo enamoramiento.
No hay lugar al desengaño, el amor no puede ser engañado ni engañar, si es verdadero amor. Esta tesis del autor se mantiene a lo largo de toda la obra y se desarrolla con auténtica maestría dentro de la sencillez de estilo que Lope tiene presente sabiendo a qué público va dirigida su obra, sobre todo las teatrales que siempre quieren llegar al gran público.
Muchos críticos vienen a afirmar que existe una cierta obsesión de Lope ante situaciones iguales o semejantes a las que presenta en esta obra. No son sino la experiencia de su amor o amores imposibles, amores fieles que él busca pero que no encuentra y esto le conduce a crear situaciones como esta acertada obra de teatro sobre el amor o más bien sobre el enamoramiento que según Lope en no pocas ocasiones ciega al propio amor.

lunes, 24 de agosto de 2015

Lope de Vega


  








Un soneto me manda hacer Violante

Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tal aprieto;
catorce versos dicen que es soneto:
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aún sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho. 

Ya no quiero más bien que sólo amaros

Ya no quiero más bien que sólo amaros
ni más vida, Lucinda, que ofreceros
la que me dais, cuando merezco veros,
ni ver más luz que vuestros ojos claros.

Para vivir me basta desearos,
para ser venturoso conoceros,
para admirar el mundo engrandeceros
y para ser Eróstrato abrasaros.

 La pluma y lengua respondiendo a coros
quieren al cielo espléndido subiros
donde están los espíritus más puros.

Que entre tales riquezas y tesoros
mis lágrimas, mis versos, mis suspiros
de olvido y tiempo vivirán seguros.

                         Pastor que con tus silbos amorosos


Pastor que con tus silbos amorosos 
me despertaste del profundo sueño; 
Tú, que hiciste cayado de ese leño 
en que tiendes los brazos poderosos, 

vuelve los ojos a mi fe piadosos, 
pues te confieso por mi amor y dueño 
y la palabra de seguirte empeño 
tus dulces silbos y tus pies hermosos. 

Oye, pastor, pues por amores mueres, 
no te espante el rigor de mis pecados, 
pues tan amigo de rendidos eres. 

Espera, pues, y escucha mis cuidados; 
¿pero cómo te digo que me esperes, 
si estás, para esperar, los pies clavados?

-Boscán, tarde llegamos. ¿Hay posada?

-Boscán, tarde llegamos. ¿Hay posada? 
-Llamad desde la posta, Garcilaso. 
-¿Quién es? -Dos caballeros del Parnaso. 
-No hay donde nocturnar palestra armada. 

-No entiendo lo que dice la criada. 
Madona, ¿qué decís? -Que afecten paso, 
que obstenta limbos el mentido ocaso 
y el sol depingen la porción rosada. 

-¿Estás en ti, mujer? -Negóse al tino 
el ambulante huésped. -¡Que en tan poco 
tiempo tal lengua entre cristianos haya! 

Boscán, perdido habemos el camino; 
preguntad por Castilla, que estoy loco 
o no habemos salido de Vizcaya.


Biografía de Félix Lope de Vega CarpioNació el 25 de noviembre de 1562 en Madrid. Hijo de un bordador, cursó estudios en un colegio de la Compañía de Jesús y después en las universidades de Alcalá y Salamanca. En 1583 participó como soldado en la expedición a las Azores que, al mando de Álvaro de Bazán. Enamorado de la actriz Elena Osorio, años después la recreó en su novela La Dorotea (1632) como Filis. Cuando lo abandona, hizo correr por Madrid unos versos ofensivos hacia ella que le valieron un proceso y una pena de destierro en 1588. Se casó por poderes con Isabel de Urbina, mujer de familia noble y acomodada. La convirtió en la Belisa de sus poemas, falleció en 1594. Se relacionó con Micaela Luján, una mujer bella e inculta a la que ya dirigía versos desde 1593 con el nombre de Camila Lucinda. Micaela estaba casada, y mantuvo relaciones con él durante quince años, dándole cinco hijos. El 25 de abril de 1598 se casa con Juana de Guardo hija de un rico comerciante que nunca hizo efectiva la dote que había prometido a su hija. En 1604 aparece su novela, El peregrino en su patria. En 1609 publicó el poema Arte nuevo de hacer comedias, donde expone su concepción del teatro. En 1612 muere su hijo Carlos Félix, sufre una gran crisis emocional y en 1614 se ordena sacerdote. En 1616 conoce a Marta de Nevares, muchacha de 26 años que a los trece se había casado contra su voluntad con un mercader. Fue la Amarilis y la Marcia Leonarda de sus poemas y novelas. En 1621 su hija Marcela ingresa en el convento de las Trinitarias y ese mismo año su hijo Lope Félix salió de casa para iniciar la carrera de las armas, que le llevó a la muerte en un naufragio frente a las costas de Venezuela en 1634, año en que su hija Antonia Clara, tenida con Marta, de sólo diecisiete años, se fugó con un galán, llevándose joyas y dinero. Autor de unas 1.500 obras teatrales como El comendador de Ocaña, El caballero de Olmedo, El villano en su rincón, El castigo sin venganza, La dama boba o El perro del hortelano. Escribió novelas pastoriles (La Arcadia, 1598); novelas bizantinas, El peregrino en su patria, 1604; novelas cortas como Novelas de Marcia Leonarda (1621-1624). Entre sus poemas épico-narrativos destacan La hermosura de Angélica (1602), La Jerusalén conquistada (1609) o La Dragontea, (1602) y entre los burlescos La Gatomaquia (1634). Reunió sus poesías líricas en las Rimas (1602); las Rimas sacras (1614), el Romancero espiritual (1619) y las Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos (1634). Al tema histórico y legendario español pertenecen El último godo, El bastardo Mudarra, El mejor alcalde, el rey, La Estrella de Sevilla, Fuenteovejuna, Peribáñez y el comendador de Ocaña, que se encuentran entre sus mejores obras, como algunas de ambiente costumbrista y popular, entre ellas: El perro del hortelano, El villano en su rincón, La dama boba, Los melindres de Belisa, La moza del cántaro, El acero de Madrid. Falleció el 27 de agosto de 1635, el público madrileño acudió en masa a su entierro. Sus funerales fueron celebrados con boato, a costa del duque de Sesa, su heredero.


domingo, 23 de agosto de 2015

Julio Cortázar

Biografía de Julio Cortázar
Nace26 de agosto de 1914 - Ixelles, Bruselas, Bélgica
Muere12 de febrero de 1984 - ParísFrancia
Escritor, novelista, poeta, dramaturgo, ensayista, traductor y profesor argentino, autor de "Bestiario" (1951), "Historias de Cronopios y de Famas" (1962), "Rayuela" (1963), "Todos los fuegos el fuego" (1966) y "62/Modelo para armar" (1968).
Julio Cortázar nace en la embajada de Argentina en Ixelles (Bélgica), para trasladarse luego junto a su familia a Suiza, España y Argentina (1918).
En 1932 se recibe de maestro y de profesor en 1935, trabajando tiempo después como docente en varias escuelas.
En 1951 Julio Cortázar obtiene una beca para realizar estudios en París (Francia) y paralelamente comienza a trabajar como traductor de la UNESCO.
En 1963 viaja a Cuba, donde afianza su compromiso político y social con América Latina y tiempo a Chile, donde se solidariza con el gobierno de Salvador Allende.
En 1981 Julio Cortázar sufre una hemorragia gástrica y su salud se deteriora, aunque no deja nunca de escribir.
François Mitterrand, presidente de Francia (1981-1995), le otorga en 1983 la nacionalidad francesa y muere un año después a causa de una leucemia.
Destacan de la extensa obra de Julio Cortázar "Bestiario" (1951), "Historias de Cronopios y de Famas" (1962), "Rayuela" (1963), "Todos los fuegos el fuego" (1966) y "62/Modelo para armar" (1968).


                                                    
                 Poema recitado por Julio Cortázar



lunes, 17 de agosto de 2015

Fragmentos de Rayuela

1
"¿Encontraría a la Maga?...

...Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico."  
2
"¿Por qué stop?...

...Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa." 
3
"Pero el amor, esa...
...palabra...Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero." 
4
"Desde la ventana...

...de su cuarto en el segundo piso Oliveira veía el patio con la fuente, el chorrito de agua, la rayuela del 8, los tres árboles que daban sombra al cantero de malvones y césped, y la altísima tapia que le ocultaba las casas de la calle. El 8 jugaba casi toda la tarde a la rayuela, era imbatible, el 4 y la 19 hubieran querido arrebatarle el Cielo pero era inútil, el pie del 8 era un arma de precisión, un tiro por cuadro, el tejo se situaba siempre en la posición más favorable, era extraordinario. Por la noche la rayuela tenía como una débil fosforescencia y a Oliveira le gustaba mirarla desde la ventana. En su cama, cediendo a los efectos de un centímetro cúbico de hipnosal, el 8 se estaría durmiendo como las cigüeñas, parado mentalmente en una sola pierna, impulsando el tejo con golpes secos e infalibles, a la conquista de un cielo que parecía desencantarlo apenas ganado. «Sos de un romanticismo inaguantable», se pensaba Oliveira, cebando mate." 
5
"Me desperté y vi la luz....

...del amanecer en las mirillas de la persiana. Salía de tan adentro de la noche que tuve como un vómito de mí mismo, el espanto de asomar a un nuevo día con su misma presentación, su indiferencia mecánica de cada vez: conciencia, sensación de luz, abrir los ojos, persiana, el alba. En ese segundo, con la omnisciencia del semisueño, medí el horror de lo que tanto maravilla y encanta a las religiones: la perfección eterna del cosmos, la revolución inacabable del globo sobre su eje. Náusea, sensación insoportable de coacción. Estoy obligado a tolerar que el sol salga todos los días. Es monstruoso. Es inhumano. Antes de volver a dormirme imaginé (vi) un universo plástico, cambiante, lleno de maravilloso azar, un cielo elástico, un sol que de pronto falta o se queda fijo o cambia de forma."

6
"Toco tu boca....

...con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."

Cortázar lee este fragmento del Capítulo 7.

7
" -Está en cualquier...

... buen tratado de filosofía -dijo tímidamente Gregorovius, que había hojeado entomológicamente las carpetas y parecía medio dormido-. No se puede revivir el lenguaje si no se empieza por intuir de otra manera casi todo lo que constituye nuestra realidad. Del ser al verbo, no del verbo al ser. -Intuir -dijo Oliveira- es una de esas palabras que lo mismo sirven para un barrido que para un fregado. No le atribuyamos a Morelli los problemas de Dilthey, de Husserl o de Wittgenstein. Lo único claro en todo lo que ha escrito el viejo es que si seguimos utilizando el lenguaje en su clave corriente, con sus finalidades corrientes, nos moriremos sin haber sabido el verdadero nombre del día. Es casi tonto repetir que nos venden la vida, como decía Malcolm Lowry, que nos la dan prefabricada. También Morelli es casi tonto al insistir en eso, pero Etienne acierta en el clavo: por la práctica el viejo se muestra y nos muestra la salida. ¿Para qué sirve un escritor sino para destruir la literatura? Y nosotros, que no queremos ser lectores-hembra, ¿para qué servimos sino para ayudar en lo posible a esa destrucción? -¿Pero y después, qué vamos a hacer después? -dijo Babs. -Me pregunto -dijo Oliveira-. Hasta hace unos veinte años había la gran respuesta: la Poesía, ñata, la Poesía. Te tapaban la boca con la gran palabra. Visión poética del mundo, conquista de una realidad poética. Pero después de la última guerra, te habrás dado cuenta de que se acabó. Quedan poetas, nadie lo niega, pero no los lee nadie -No digas tonterías-dijo Perico-. Yo leo montones de versos. -Claro, yo también. Pero no se trata de los versos, che, se trata de eso que anunciaban los surrealistas y que todo poeta desea y busca, la famosa realidad poética. Creeme, querido, desde el año cincuenta estamos en plena realidad tecnológica, por lo menos estadísticamente hablando. Muy mal, una lástima, habrá que mesarse los cabellos, pero es así. -A mí se me importa un bledo la tecnología -dijo Perico-. Fray Luis, por ejemplo... -Estamos en mil novecientos cincuenta y pico.-Ya lo sé, coño. -No parece." 
8
"El desorden en que....

...vivíamos, es decir el orden en que un bidé se va convirtiendo por obra natural y paulatina en discoteca y archivo de correspondencia por contestar, me parecía una disciplina necesaria aunque no quería decírselo a la Maga. Me había llevado muy poco comprender que a la Maga no había que plantearle la realidad en términos metódicos, el elogio del desorden la hubiera escandalizado tanto como su denuncia. Para ella no había desorden, lo supe en el mismo momento en que descubrí el contenido de su bolso (era en un café de la rue Réaumur, llovía y empezábamos a desearnos), mientras que yo lo aceptaba y lo favorecía después de haberlo identificado; de esas desventajas estaba hecha mi relación con casi todo el mundo, y cuántas veces, tirado en una cama que no se tendía en muchos días, oyendo llorar a la Maga porque en el metro un niño le había traído el recuerdo de Rocamadour, o viéndola peinarse después de haber pasado la tarde frente al retrato de Leonor de Aquitania y estar muerta de ganas de parecerse a ella, se me ocurría como una especie de eructo mental que todo ese abecé de mi vida era una penosa estupidez porque se quedaba en mero movimiento dialéctico, en la elección de una inconducta en vez de una conducta, de una módica indecencia en vez de una decencia gregaria". 
9
"A la luz del fósforo....

...se veía el gorro de astrakán, una bata grasienta, unos ojillos rabiosos. El gorro proyectaba sombras gigantescas en la caja de la escalera, la Maga estaba fascinada. Oliveira se levantó, apagó el fósforo de un soplido y entró en la pieza cerrando suavemente la puerta. -Salud -dijo Oliveira-. No se ve ni medio, che. -Salud -dijo Gregorovius-. Menos mal que te lo sacaste de encima. -Per modo di dire. En realidad el viejo tiene razón, y además es viejo. -Ser viejo no es un motivo -dijo la Maga. -Quizá no sea un motivo pero sí un salvoconducto. -Vos dijiste un día que el drama de la Argentina es que está manejada por viejos. -Ya cayó el telón sobre ese drama -dijo Oliveira-. Desde Perón es al revés, los que tallan son los jóvenes y es casi peor, qué le vas a hacer. Las razones de edad, de generación, de títulos y de clase son un macaneo inconmensurable."  
10
"Estos sujetos....


...creen con otros locos que no estamos en el mundo, que nuestros gigantes padres nos han metido en un corso a contramano del que habrá que salir si no se quiere acabar en una estatua ecuestre o convertido en abuelo ejemplar, y que nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo, como los famosos obreros que en 1907 se dieron cuenta una mañana de agosto de que el túnel del Monte Brasco estaba mal enfilado y que acabarían saliendo a más de quince metros del túnel que excavaban los obreros yugoslavos viniendo de Dublivna. ¿Qué hicieron los famosos obreros? Los famosos obreros dejaron como estaba su túnel, salieron a la superficie, y después de varios días y noches de deliberación en diversas cantinas del Piemonte, empezaron a excavar por su cuenta y riesgo en otra parte del Brasco, y siguieron adelante sin preocuparse de los obreros yugoslavos, llegando después de cuatro meses y cinco días a la parte sur de Dublivna, con no poca sorpresa de un maestro de escuela jubilado que los vio aparecer a la altura del cuarto de baño de su casa. Ejemplo loable que hubieran debido seguir los obreros de Dublivna (aunque preciso es reconocer que los famosos obreros no les habían comunicado sus intenciones) en vez de obstinarse en empalmar con un túnel inexistente como es el caso de tantos poetas asomados con más de medio cuerpo a la ventana de la sala de estar, a altas horas de la noche."